Cooperación Internacional de la Argentina

La Argentina tiene una larga trayectoria en el terreno de la cooperación internacional, ya sea como país que recibe el valioso aporte de la capacidad existente en otros países -mediante la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD)-, así como también brindando asistencia técnica a otros países en diversos campos, a través de la Cooperación Sur-Sur.

En este último sentido, nuestro país busca tener una presencia activa en la comunidad internacional, impulsando iniciativas dirigidas a promover la inclusión social, el desarrollo sustentable, la solidaridad entre los pueblos, la defensa de los derechos humanos y la equidad en todas sus formas. Desde su propia perspectiva, el país manifiesta de manera consecuente su compromiso de acción en relación con los grandes temas de preocupación mundial, y con los objetivos definidos en ese sentido en los foros regionales e internacionales. Este compromiso y la voluntad de desempeñar un rol significativo junto a otras comunidades en el mundo en desarrollo, hacen que la Argentina considere a la cooperación internacional una pieza fundamental para el logro de esos objetivos. En la nueva arquitectura de la cooperación internacional argentina se promueve la transformación desde una visión asistencial a un enfoque de planificación, buscando mutuos beneficios de los actores participantes. Crecientemente, se va hacia un esquema de acciones concertadas, colectivas, de apoyo mutuo, de mediano y largo plazo, haciendo sinergias entre actores, superando el enfoque vertical tradicional, con predominio de acciones aisladas. Simultáneamente hay un desarrollo creciente de la Cooperación Sur-Sur, y comienza a apreciarse el potencial de la formalización de relaciones triangulares con países y organismos internacionales, dirigidas a colaborar con terceros países.

Este camino ha sido tomado por el Fondo Argentino de Cooperación Horizontal y Traingular (FO-AR) de la DGCIN, creado en 1992. La necesidad de incrementar la eficacia de la Ayuda al Desarrollo de la Cooperación Internacional es evidente, de cara al cumplimiento de los Objetivos del Milenio. La consolidación de nuevas modalidades de cooperación y los crecientes logros que están obteniendo en ellas las instituciones argentinas, constituyen un marco auspicioso para concretar la vocación manifiesta de nuestro país de fortalecer su presencia para colaborar en la construcción de un mundo más justo, con calidad de vida para todos sus habitantes.